Mi?rcoles, 28 de octubre de 2009
Hola a todos:
Sobre un lecho de arena, visitado cada tanto por las rítmicas olas del mar que lo invitan a iniciar nuevamente sus paseos, descansa el Desdémona en el Cabo San Pablo, en Tierra del Fuego, entre las desembocaduras de los ríos San Pablo y Ladrillero. Situado a unos 177 km de Ushuaia, a unos 120 km de Río Grande y a unos 80 km de Tolhuin se encuentra encallado este carguero de 12,5 m de manga y 77,7 m de eslora, construido en 1952 en Hamburgo, Alemania, recibiendo constantemente las inclemencias del tiempo, que, como una tortura implacable lo van herrumbrando poco a poco, carcomiento su dignidad y su historia naviera.

La historia oficial indica que por los fuertes vientos y por una magnífica bajante del mar, el carguero Desdémona se entregó sin poder seguir luchando en las frías aguas del Cabo San Pablo, a algo más de 100 metros de la costa, buscando, quizás, refugio para poder soportar la tormenta en curso con grandes ventarrones. Fue el 9 de septiembre de 1983 y me acuerdo que por aquellos días, trabajaba yo en la Dirección de Catastro de Casa de Gobierno, se comentaba que por orden de la compañía, el capitán lo había encallado a propósito para poder cobrar luego el seguro. Esta versión se amparaba en que el carguero ya había sufrido 2 encalladuras más en los últimos meses de su existencia, el 9 de julio de 1983 frente a las costas de Mar de Ajó y posteriormente frente a las costas de Río Grande.
Trite, solitario y final es el destino del Desdémona, aunque, por ahora, cada tanto los turistas y los guanacos se acercan para observar el derrumbe de un carguero.
Les envío un abrazo
Cardi
Ushuaia
Tierra del Fuego
Patagonia
Argentina
Mis fotos de Ushuaia y Tierra del Fuego


Tags: Desdémona, Tierra del Fuego, carguero, encallado, arena, fría, río

Publicado por Cardi @ 9:42  | Fotos
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 15 de marzo de 2011 | 13:40

El Desdemona estaba condenado por la naturaleza o sus capitanes. En 1983 encalló frente a las costas de Mar de Ajó en forma paralela al tren de olas. Una marea excepcional lo salvo (no se si para alegría o tristeza de su capitán) al Poco tiempo lograron encallarlo bien en la Bahía de Tierra del Fuego. Adolfo